Sunday, November 13, 2016

APRENDIZAJE COOPERATIVO I: AGRUPAMIENTOS

La estructura básica para trabajar con aprendizaje cooperativo se basa en la construcción de grupos heterogéneos en base a diversos citerios: sexo, etnia, perfil de inteligencia, rendimiento académico, nivel de integración, actitud hacia la cooperación, destrezas cooperativas, nivel de disrupción...

De cara a sacar el máximo partido de la interacción social en el aula debemos estar abiertos a la utilización puntual de agrupamientos más homogéneos, teniendo en cuenta dos cuestiones:
1. Partiremos de unos equipos-base que serán heterogéneos
2. Los combinaremos con otros agrupamientos esporádicos para la realización de tareas concretas.


El tamaño ideal de un grupo de aprendizaje cooperativo es cuatro alumnos porque:
1. Existe suficiente diversidad
2. El número de alumnos no es muy elevado, por lo que el funcionamiento no resulta excesivamente difícil
3. Si uno de los estudiantes no asiste a clase, el grupo nno queda demasiado mermado
4. Sobre todo: Puede subdividirse en parejas de cara a la realización de actividades puntuales.

Cuando el número de alumnos que tenemos en le aula no es múltiplo de cuatro es necesario que pensemos en la mejor manera de combinar estos grupos de cuatro, si con grupos de tres o con grupos de cinco. Esta decisión dependerá de varios aspectos: el tamaño del aula, la actitud de los estudiantes, si es una clase numerosa o pequeña...

La posición de los alumnos dentro del grupo influye en el tipo de interacción que mantienen y, por tanto, es necesario cuidar la disposición de los estudiantes dentro del equipo. Existen dos premisas muy claras:
1. Los que se colocan cara a carra encuentran facilidades para interactuar de forma verbal.
2. Los que se colocan hombro con hombro trabajan bien sobre los mismos materiales.

Debemos cuidar quién interactúa con quién y en qué tipo de actividades. Aunque los equipos-base sean de cuatro alumnos, en muchas actividades se subdividirán en parejas de trabajo.
Esto supone que no sólo cuidemos la configuración  del equipo sino las posibles subdivisiones que se pueden producir en él, evitando diferencias de nivel muy pronunciadas.

Con carácter general podemos empezar manteniendo los grupos durante un mes o mes y medio para, con el tiempo, en cuanto los alumnos vayan adquiriendo destrezas cooperativas, ir tendiendo hacia el trimestre. El trimestre parece ser la temporalización ideal ya que no solo constituye un tiempo adecuado, sino que nos permite compatibilizar el diseño de la estructura cooperativa con la intendencia del centro.

Este es el plano de mi aula: 
Los grupos base son de cuatro alumnos y, en mi caso, creí conveniente combinarlos con grupos de tres ya que son alumnos de primero de primaria, están aprendiendo a colaborar y a cooperar, a respetar unas normas, a ayudarse, etc. muchos de ellos por primera vez. También es un aula pequeña y, muy importante, son más propensos a hablar cuanto más grande es el grupo. Cuando necesito hacer trabajo por parejas los alumnos 2A rosa y 2A azul se unen para trabajar juntos.
Por otra parte no conocía a los alumnos así que esperé unas semanas, con los alumnos dispuestos por parejas, para poder hacer unos grupos más equitativos y mejor dispuestos. Aún así tuve que hacer algunos cambios las primeras semanas de su agrupamiento hasta que conseguí unos grupos más o menos heterogéneos y estables.
Los grupos los dispuse de la manera que se puede ver en la foto aunque también se me ocurrió cambiar la disposición de los 1B y los 2B  (como se muestra en esta segunda foto) para que pudieran ver mejor la pizarra.
El cambio no supuso mucho cambio y, por ahora, lo mantengo así.
Según voy trabajando veo que un acierto fue darles a los niños un número y una letra según donde se sientan. Así el 1A suele ser el alumno con el nivel de rendimiento más alto, el 2B coincidiría con el del nivel de rendimiento más bajo y el 1B y el 2A tendrían un nivel de rendimiento medio.
De esta forma consigo:
1. Que los alumnos no se sientan numerados y no piensen que el 1 es el mejor y el 4 es el peor del grupo.
2. Que pueda hacer parejas fácilmente. Al decirles nos juntamos por parejas de letra (se juntan el 1 y el 2 A del mismo grupo por una parte y el 1 y el 2 B de este grupo por otra parte) o si les digo nos juntamos por parejas de número (en este caso se juntarán el 1A y el 1B por un lado y el 2A y el 2B por otro)
3. Puedo hacer otros agrupamientos en actividades puntuales en las que quiero a los 1A haciendo una actividad más difícil o más amplia que para los 2B, con los que me quiero juntar para trabajar algún objetivo en especial.
4. Puedo darles roles y asignarles tareas de una manera fácil y sencilla e ir rotándolas según la necesidad. Por ejemplo, ahora al empezar a trabajar por cooperativo asigno cada día un jefe de grupo. Fácilmente puedo decir al empezar el día: "Hoy el jefe es el 1A" e ir cambiándolos conforme pasa la semana.



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